El software libre (SwL o SL) , al igual que el software privativo, pertenece a su creador, que es titular de una serie de derechos morales y patrimoniais sobre la obra (copyright). Estos derechos son automáticos, no es necesario hacer ningún tipo de registro.
Los derechos morales le permiten al autor reivindicar la autoría de su obra, y xestionar su divulgación, oponerse a su deformación, manto inédito, autorizar a terceros para terminar la obra inconclusa, etc.
Los derechos patrimoniais son aquellos que le permiten al autor o titular de los derechos explotar comercialmente su obra. Estos son los derechos de reproducción, transformación, distribución o puesta la disposición y publicación de la obra.
En el contrato de licencia de un software es donde el titular indica que derechos les otorga a los usuarios para servirse de su obra.
En el caso del software libre, en este contrato de licencia se especifica a ojos vistas que se le ceden a los usuarios ciertos derechos de uso, modificación, distribución,... el que no quiere decir que el software deje de pertenecer a su creador.